Paramhansa  Yogananda  fue  el  primer  maestro  de  yoga  de  la  India  cuya misión fue vivir y enseñar en Occidente. En la década de los veinte del siglo XX, multitudes entusiastas abarrotaban los más grandes auditorios en Estados Unidos para escucharlo. Su impacto inicial fue realmente impresionante, pero su influencia permanente es aún más grande. Este libro, inicialmente publicado en 1946, desató y aún continúa inspirando una revolución espiritual en Occidente. Este libro es considerado entre los 100 mejores libros de espiritualidad.

Rara vez, un sabio de la estatura de Paramhansa Yogananda, escribe de primera mano sus experiencias de vida. Los seguidores de muchas tradiciones religiosas reconocen la Autobiografía de un Yogui como una obra maestra de la espiritualidad.

Esta edición pone de manifiesto una inmediatez, un humorismo y una universalidad sorprendentes. Para preservar al máximo este espíritu, en la traducción al español se ha intentado respetar fielmente el estilo, los términos y expresiones  elegidos  por Yogananda,  a  veces  bastante  creativos  e  inusuales,  la construcción de las frases e incluso la puntuación del texto original. También la gráfica se ha basado en aquella edición de 1946.

Esta reimpresión textual de la edición original contiene:
•  Los textos originales, sin  editar, tal como Yogananda mismo los escribió, libres de cualquier cambio póstumo realizado por terceros.
•  Prólogo y epílogo nuevos, escritos por Swami Kriyananda, uno de sus discípulos directos más conocidos.

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Paramhansa Yogananda

Paramhansa Yogananda (often spelled 'Paramahansa' Yogananda) was born on January 5, 1893 in Gorakhpur, India. He was the first yoga master of India to permanently live and teach in the West. Yogananda arrived in America in 1920, and traveled throughout the United States on what he called his 'spiritual campaigns'. His enthusiastic audiences filled the largest halls in America. Hundreds of thousands came to see the yogi from India. At some packed venues thousands were turned away nightly. A national sensation, Yogananda's lectures and books were extensively written about by the major media of the era, including Time Magazine, Newsweek, and Life. He was even invited to the White House by President Calvin Coolidge. Yogananda continued to lecture and write up to his passing in 1952.

Yogananda's initial impact was truly impressive. But his lasting impact has been even greater. Yogananda's Autobiography of a Yogi, first published in 1946, helped launch a spiritual revolution throughout the world. His message was nonsectarian and universal. Yogananda's Guru, Swami Sri Yukteswar, sent him to the West with the admonition, "The West is high in material attainments, but lacking in spiritual understanding. It is God's will that you play a role in teaching mankind the value of balancing the material with an inner, spiritual life."

Yogananda brought clarity to hundreds of thousands of people regarding the ancient teachings of India - previously shrouded in the cultural assumptions and terminology of an era long past. These teachings include the path of Kriya Yoga, which Yogananda called the 'jet-airplane' route to God, consisting of ancient yoga techniques to hasten the spiritual evolution of the student.

"The true basis of religion is not belief, but intuitive experience. Intuition is the soul's power of knowing God. To know what religion is really all about, one must know God," said Paramhansa Yogananda in the book "The Essence of Self-Realization". He further wrote that "Self- Realization is the knowing in all parts of body, mind, and soul that you are now in possession of the kingdom of God; that you do not have to pray that it come to you; that God's omnipresence is your omnipresence; and that all that you need to do is improve your knowing."

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Índice
Prólogo
Prefacio
Agradecimientos
Índice
Índice de láminas
Capítulo
1. Mis padres y mis primeros años
2. La muerte de mi madre y el amuleto místico
3. El santo con dos cuerpos
4. Mi interrumpida huida al Himalaya
5. Un “Santo de los Perfumes” muestra sus prodigios
6. El Swami de los Tigres
7. El santo que levita
8. El gran científi co indio J. C. Bose
9. El devoto extasiado y su romance cósmico
10. Encuentro a mi Maestro, Sri Yukteswar
11. Dos muchachos sin dinero en Brindaban
12. Los años en la ermita de mi Maestro
13. El santo que no duerme
14. Una experiencia de conciencia cósmica
15. El robo de la colifl or
16. Burlando a las estrellas
17. Sasi y los tres zafi ros
18. Un mahometano fabricante de milagros
19. Mi Maestro, en Calcuta, aparece en Serampore
20. No visitamos Cachemira
21. Visitamos Cachemira
22. El corazón de una imagen de piedra
23. Recibo el título universitario
24. Me ordeno monje de la Orden Swami
25. Mi hermano Ananta y mi hermana Nalini
26. La ciencia del Kriya Yoga
27. La fundación de una escuela de yoga en Ranchi
28. Kashi renace y es descubierto
29. Rabindranath Tagore y yo comparamos escuelas
30. La Ley de los Milagros
31. Una entrevista con la sagrada Madre
32. Rama es rescatado de la muerte
33. Babaji, el Cristo-Yogui de la India moderna
34. La materialización de un palacio en el Himalaya
35. La vida crística de Lahiri Mahasaya
36. El interés de Babaji en Occidente
37. Voy a América
38. Luther Burbank, un santo entre las rosas
39. Teresa Neumann, la católica estigmatizada
40. Regreso a la India
41. Un idilio en la India del Sur
42. Últimos días con mi Gurú
43. La resurrección de Sri Yukteswar
44. Con Mahatma Gandhi en Wardha
45. La Madre bengalí impregnada de gozo
46. La mujer yogui que nunca come
47. Regreso a Occidente
48. En Encinitas, California
Apéndices
Índice analítico
Epílogo
datos de interés

Prefacio

Por W.Y. Evans-Wentz, M.A., D.Litt ., D.Sc.
Jesus College, Oxford; Autor de:
El libro Tibetano de los Muertos,
El Gran Yogui Tibetano Milarepa,
Yoga Tibetano y Doctrinas Secretas, etc.

El valor de la Autobiografía de Yogananda se ve realzado por el hecho de que es uno de los pocos libros que han sido escritos en inglés sobre los sabios de la India, no por periodistas o extranjeros, sino por alguien de su misma raza y preparación; es decir, un libro sobre yoguis, escrito por un yogui. Como relatado por un testigo presencial de las extraordinarias vidas y poderes de los santos hindúes modernos, el libro tiene importancia tanto temporal como intemporal. Que el lector rinda reconocimiento y gratitud a su autor, a quien he tenido el placer de tratar tanto en la India como en Estados unidos. El excepcional documento de su vida es uno de los más reveladores de las profundidades de la mente y corazón hindúes, y de la riqueza espiritual de la India, que jamás se ha publicado en Occidente.

He tenido el privilegio de conocer a uno de los sabios cuya vida se relata aquí, Sri Yukteswar Giri. En el frontispicio de mi libro Tibetan Yoga and Secret Doctrines, aparece un retrato de este venerable santo. Conocí a Sri Yukteswar en Puri, Orissa, en la Bahía de Bengala. Era el director de un tranquilo ashram cerca de la playa y se ocupaba fundamentalmente de la preparación espiritual de un grupo de jóvenes discípulos. Mostró un vivo interés en el bienestar de la gente de Estados unidos y de toda América y también de Inglaterra, y me preguntó sobre lejanas actividades, particularmente sobre las que realizaba en California su principal discípulo, Paramhansa Yogananda, a quien amaba tiernamente y había enviado en 1920 como su emisario en Occidente.

Sri Yukteswar era de semblante y voz delicados, de presencia agradable y merecedor de la veneración que sus seguidores le concedían espontáneamente. Toda persona que lo conocía, fuera o no de su comunidad, lo tenía en la mayor estima. Recuerdo vívidamente su alta, fuerte y ascética figura, vestida con el atuendo de color azafrán de quien ha renunciado a las búsquedas mundanas, de pie a la entrada de su ermita para recibirme. Su pelo era largo y algo ondulado y usaba barba. Su cuerpo era musculoso y firme, pero esbelto y bien formado, y su paso enérgico. Había elegido para su morada en la tierra la sagrada ciudad de Puri, adonde acuden diariamente multitud de piadosos hindúes, representantes de todas las provincias indias, en peregrinación al famoso templo de Jagannath, “Señor del Mundo”. Fue en Puri, en 1936, donde Sri Yukteswar cerró sus ojos mortales al panorama del estado transitorio del ser y falleció sabiendo que su encarnación había sido llevada a una conclusión triunfal.

Me alegro. Verdaderamente, de aportar este testimonio de la elevada naturaleza y santidad de Sri Yukteswar. Satisfecho de mantenerse alejado de la multitud, se entregó con tranquilidad y sin reservas a esa vida ideal que Paramhansa Yogananda, su discípulo, ha descrito para la eternidad.

W.Y. Evans-Wentz.

“En la edición original, publicada en vida de Yogananda, se siente uno más en contacto con él… Este espíritu es más fácil de comprender en la edición original  de este gran clásico yóguico y espiritual”.
David Frawley, Director del American Institute of Vedic Studies